El modelo de la boquilla o cabezal de aire es determinante para conseguir los resultados deseados. Debemos tener en
cuenta en su elección tanto el tipo de producto que vamos a utilizar como la aplicación para la que vayamos a emplearla.
Combinando correctamente la boquilla con el kit pico y aguja adecuados, obtendremos la calidad de pulverización deseada.