TRAJES DE INMERSIÓN

Los trajes de inmersión son equipos de protección destinados a reducir la pérdida de calor corporal cuando una persona debe abandonar una embarcación y entrar en agua fría. Cubren el cuerpo, salvo el rostro, y están diseñados para limitar la entrada de agua y facilitar la supervivencia mientras llega el rescate.

No deben confundirse con los trajes de buceo o de neopreno utilizados en actividades deportivas. Un traje de supervivencia en el mar es un equipo destinado a situaciones de emergencia y abandono, y su elección debe realizarse de acuerdo con su aprobación, talla, diseño y condiciones de uso. 

Características de un traje de inmersión

Aunque las prestaciones dependen del modelo, estos trajes suelen incorporar capucha, guantes o manoplas integradas, cierre estanco y pies cerrados. También pueden incluir cinta reflectante, silbato, cabo de unión entre personas y elementos de elevación. Es importante comprobar la ficha de cada producto, ya que estos componentes no son idénticos en todos los modelos.

Para elegir correctamente conviene valorar:

  • Homologación y ámbito de uso: la documentación debe indicar las normas y aprobaciones aplicables.
  • Talla: el usuario debe poder ponerse el traje sobre la ropa prevista y conservar la movilidad necesaria.
  • Aislamiento térmico: existen modelos con distintos materiales y niveles de protección.
  • Flotabilidad: determinados trajes necesitan utilizarse junto con un chaleco salvavidas compatible.
  • Facilidad de colocación: el cierre, la capucha y las manoplas deben poder ajustarse siguiendo el procedimiento del fabricante.
  • Visibilidad: los colores de alta visibilidad y las bandas retrorreflectantes ayudan a localizar al usuario.

Antes de comprar, hay que verificar si el modelo requiere un chaleco salvavidas adicional. No debe asumirse que todos los trajes proporcionan por sí mismos la flotabilidad o la posición de seguridad necesarias.

Limpieza y mantenimiento de un traje de inmersión

El estado del traje resulta tan importante como su homologación. Después de utilizarlo o durante las revisiones programadas, deben examinarse el tejido, las costuras, el cierre, las zonas de sellado y los accesorios. Los cortes, abrasiones, endurecimientos o indicios de humedad requieren una evaluación conforme a las instrucciones del fabricante.

Cuando el traje esté sucio, las instrucciones de LALIZAS para su modelo Neptune indican lavado manual con detergente suave, aclarado abundante con agua dulce y secado completo antes de guardarlo. También desaconsejan la limpieza en seco y el contacto con disolventes, que podrían deteriorar el material o las costuras. Estas indicaciones no deben extrapolarse automáticamente a otros productos: hay que consultar su manual específico.

El traje debe almacenarse limpio, seco, accesible y sin quedar sometido a una compresión que pueda perjudicar sus prestaciones. La cremallera requiere especial atención y, cuando el fabricante lo prescriba, debe limpiarse y lubricarse con el producto o método indicado.

Además de las comprobaciones efectuadas a bordo, las revisiones periódicas deben realizarse en los intervalos establecidos por el fabricante, la Administración de bandera y la normativa aplicable. Las pruebas de estanqueidad y las reparaciones deben realizarse de acuerdo con las instrucciones del fabricante y los requisitos de la Administración de bandera, recurriendo a un servicio técnico autorizado cuando corresponda. 

Trajes de supervivencia marítima SOLAS: requisitos fundamentales

Los llamados trajes de inmersión SOLAS deben ajustarse a las exigencias aplicables del Convenio SOLAS y del Código internacional de dispositivos de salvamento de la OMI. Entre los requisitos del Código LSA se encuentran: 

  • Que pueda desempaquetarse y colocarse sin ayuda en un máximo de dos minutos, teniendo en cuenta la ropa asociada y el chaleco salvavidas cuando sea necesario.
  • Cubrir todo el cuerpo excepto el rostro, incluida la protección de las manos mediante guantes integrados o unidos permanentemente al traje. 
  • Permitir subir y bajar una escala vertical de al menos cinco metros.
  • Permitir realizar las tareas normales asociadas al abandono de la embarcación.
  • Permitir saltar al agua desde una altura mínima de 4,5 metros sin sufrir lesiones ni dañar o desplazar el traje.
  • Permitir nadar una distancia corta y embarcar en una embarcación de supervivencia.

La presencia de una declaración comercial como “SOLAS” no sustituye la comprobación de la documentación. Antes de seleccionar cualquiera de estos trajes de supervivencia marítima, conviene revisar la aprobación concreta, el marcado correspondiente, la talla, la compatibilidad con el chaleco y las instrucciones de mantenimiento.