SELLADORES DE SILICONA
Los selladores de silicona son una solución muy utilizada a bordo para sellar juntas, evitar filtraciones y proteger uniones expuestas a humedad, salitre y cambios de temperatura.
Hay 47 productos.
En un barco, su función no es solo “rellenar” una junta: también ayudan a mantener la estanqueidad en zonas sensibles, reducir el riesgo de entradas de agua y mejorar el acabado en instalaciones y reparaciones. Elegir el producto adecuado marca la diferencia entre un sellado duradero y una intervención que habrá que repetir antes de tiempo.
¿Qué selladores de silicona elegir según la aplicación?
No todos los selladores de silicona trabajan igual ni están pensados para el mismo uso. En náutica, es habitual encontrar siliconas neutras, acéticas o formulaciones específicas para ambientes marinos. Las más recomendables para embarcaciones suelen ser las que ofrecen buena resistencia a rayos UV, humedad continua y envejecimiento en exterior.
Para sellar escotillas, portillos, perfiles, mamparas o pequeñas juntas en zonas interiores y exteriores, conviene optar por un sellador flexible y con buena adherencia. En baños, cocinas o compartimentos húmedos, interesa además que incorpore resistencia al moho. Para aplicaciones expuestas al sol y al agua salada, es preferible una silicona marina o de alto rendimiento, capaz de mantener elasticidad sin cuartearse.
También influye el formato. Los cartuchos son la opción más común para aplicar con pistola y cubrir trabajos medianos o amplios. Los tubos pequeños resultan prácticos para reparaciones puntuales o mantenimiento rápido a bordo. Si el espacio es reducido o se trata de una intervención precisa, un formato compacto facilita mucho la aplicación.
¿Qué debes revisar antes de comprar selladores de silicona?
Antes de elegir selladores de silicona, conviene revisar varios puntos clave:
- Tipo de superficie y la compatibilidad del producto: No todas las siliconas se adhieren igual sobre fibra, vidrio, aluminio, acero inoxidable, plásticos o madera barnizada. Un sellador incompatible puede despegarse, perder elasticidad o dificultar futuras reparaciones.
- Exposición de la zona: interior o exterior, contacto ocasional o continuo con agua, radiación solar, vibraciones y movimientos estructurales. En navegación, muchas uniones sufren pequeñas torsiones y dilataciones, por lo que la elasticidad del sellante es fundamental.
- Tiempo de curado: Si necesitas una reparación rápida en puerto o durante una parada corta, te interesará un producto con secado razonable y aplicación sencilla. Revisa además si admite pintado, ya que muchas siliconas no son pintables. Y, por supuesto, fíjate en el color: transparente, blanco, negro o gris, según el acabado que busques.
¿Qué selladores de silicona son adecuados según el material?
Los selladores de silicona deben elegirse también en función del material sobre el que se van a aplicar:
- Cristal y metacrilato: lo más importante es una buena adherencia sin dañar la transparencia ni generar tensiones.
- Aluminio y acero inoxidable: Interesa un sellador que soporte bien la corrosión ambiental y mantenga la unión estable pese al salitre.
- Fibra de vidrio o gelcoat: Conviene usar un producto que agarre correctamente y no manche en exceso.
- Plásticos técnicos, gomas y materiales sintéticos: Es recomendable comprobar siempre la compatibilidad del fabricante, porque algunas superficies requieren formulaciones específicas.
- Madera o zonas barnizadas: El punto clave es que el sellador acompañe las dilataciones sin perder estanqueidad.
En general, cuanto más exigente sea el entorno marino, más valor tiene elegir una silicona con buena resistencia química, estabilidad frente a UV y elasticidad duradera.
¿Cuándo conviene retirar y renovar los selladores de silicona del barco?
Los selladores de silicona del barco deben revisarse periódicamente, especialmente en portillos, registros, bases de herrajes, juntas de cubierta y zonas húmedas interiores. Conviene renovarlos cuando aparecen grietas, pérdida de elasticidad, desprendimientos, decoloración acusada o filtraciones. Si al tocar la junta notas endurecimiento o si el sellado ya no acompaña el movimiento de la pieza, ha llegado el momento de sustituirlo.
Antes de aplicar un nuevo sellante, lo ideal es retirar por completo los restos antiguos, limpiar y desengrasar bien la superficie y respetar los tiempos de secado. Una preparación correcta suele ser tan importante como la calidad del propio producto. Así se consigue una unión más limpia, durable y fiable en el uso diario.